Durante siglos, el aceite de colza se caracterizó por su elevado contenido en ácido cis-docos-13-enoico, que no solamente actuaba como una barrera para la nutrición humana (cambios patológicos al miocardio y degeneración adiposa del corazón), sino que también perjudicó la salud de los animales (disminución del apetito, reducción de peso, aumento de la glándula tiroides). No fue hasta que se cultivaron variedades de colza con un contenido en ácido cis-docos-13-enoico más bajo, que los seres humanos pudieron utilizar el aceite de colza con finalidades dietéticas (en 1973 la Bundessortenamt [agencia federal alemana de plantaciones] autorizó la primera variedad con un contenido bajo en ácido cis-docos-13-enoico).
El aceite crudo se obtiene purificando las semillas trituradas (con contenido de aceite del 30-40%), que son posteriormente sometidas a un tratamiento térmico, descascaradas, acondicionadas (desactivación de la lipasa, mirosinasa y tioglucosidasa), prensadas y/o exprimidas. El aceite crudo es posteriormente refinado. El aceite de colza claro, pálido, de color marrón-amarillento obtenido de esta manera, consiste principalmente de ácidos palmítico, oleico, linoleico y linolénico, que le proporcionan un olor débil, sin ningún sabor o con un sabor ligeramente amargo. El aceite de colza se utiliza (cada vez más) como aceite de mesa, como estabilizador de grasas, en la producción de margarina y como aditivo del aceite mineral. Actúa como materia prima en la producción de facticio (masa elástica para artículos de goma), insecticidas, injertos de cera, yesos, como agente engrasador del cuero y es una materia prima para la producción de dièsel biológico (éster metílico de colza). En el sector farmacéutico, el aceite de colza se utiliza, entre otros, como relleno para cápsulas blandas de gelatina. Puesto que el aceite de colza ‘antiguo’, con su alto contenido en ácido cis-docos-13-enoico, es una fuente rica en ácidos grasos C20 y C22 (industrias de fabricación de plásticos y detergentes), estas variedades de colza se vuelven a cultivar a una gran escala.
